domingo, 25 de abril de 2010

Fria primavera


Comiena la primavera. Si, ya ha llegado, no hay duda. El sol brilla más que antes, han vuelto los gorriones y golondrinas. El parque se llena de nuevos y frescos colores que forman parte de una amplia paleta de pintor. Lo adoro, ese verde claro de los brotes de los arboles y plantas, las flores abriendose graciosamente. Es, sin lugar a duda mi estación favortita del año, y ¿por qué? La primavera es el renacer de la naturaleza, representa nueva vida, cambios positivos, esperanza...

Y sin embargo mi primavera es fria y gris, sin embargo no existen cambios positivos para mi, a pesar de todo sigo estando sola, sigo sufriendo, sigo sin esperanza...

Han pasado cosas tan extrañas en mi vida los ultimos meses. Bueno, en verdad, mi vida nunca ha sido del todo normal, pero no entiendo el por qué de todas estas cosas que me sucenden.
Muchos dicen "La vida es dura", algunos intentan consolarte, otros te hacen ver lo positivo de la vida, uno mismo intenta ver la vida a través de un inexistente cristal color de rosa. A mi me ha pasado, lo he intentado, incluso he llegado a engañarme pensando que ya nada ocurria, que la herida ya estaba curada y cicatrizada, sin dolor, lo he intentado, pero nada he conseguido.

viernes, 22 de enero de 2010

viernes, 11 de septiembre de 2009

perdemos la infancia


Supongo que todos sabeis a quién pertenece la figura que espera con los brazos en jarras sobre el alfeizar de la ventana. En efecto, es Peter Pan, el niño que no quería crecer ni lo hizo jamás.


He de reconocer que nunca entendí a Peter. Cuando era una niña pequeña no alcanzaba a comprender por qué alguien no querría llegar a ser adulto, es decir, cuando te haces mayor vas ganando cada vez más reconocimiento e independencia, dejas de tener que hacer lo que los demás te mandan para empezar a tomar decisiones por ti mismo. El problema radica en las responsabilidades que acompañen a la gran aventura de la libertad al hacerse mayor, además del gran miedo de Peter de hacerse viejo y algún día...morir.


Yo consideraba que no perdiamos demasiado al hacernos mayores. Cuando eres un niño nadie te escucha ni te toma en serio, aunque tengas razón. Tampoco puedes valerte por ti mismo, dependes de los demás, algo que siempre he detestado y detesto. Además yo de pequeña ya me daba cuenta que cuando alguien se hace adulto tiende a tener una figura más estilizada, generalmente, que cuando eres un infante.


Sin embargo recientemente empienzo a entender todas las razones de Peter de no querer crecer. No sabria verbalizarlas todas, ni siquiera yo las distingo con claridad en mi cabeza, pero entiendo por fin al dificil personaje de cuento.


Porque al fin y al cabo, quién no querria no tener que preocuparse por los problemas cotidianos de la vida. Quién no querría que se lo diesen todo echo, que le diesen de comer, que le brindasen cariño incondicional todos los días, no sentirse solos nunca. Quién no querria que su mayor problema fuese perderse los dibujos animados por las tardes y su mayor ilusión los regalos del día de Navidad e intentar pillar a Papá Noel y a los Reyes Magos cuando los dejan. Aish, en fin, quién no querria volver atrás, a aquellos tiempos en los que conservabamos la ilusión, la inocencia, la infancia...

Quién burlara las leyes del tiempo para volver a ser niño, quién escapara por la ventana junto a Peter Pan al mundo de nunca jamás donde los niños no crecen nunca.

domingo, 5 de julio de 2009

Reflejos borrosos

Silencio, solo se nota silencio. Oscuridad y olvido la idea de ver en ella. Sabanas suaves y arrugadas debajo de mi piel, una tela ligera sobre mi cuerpo desnudo se mueve imperceptiblemente mientras una brisa que entra por la ventana me acaricia haciendo que me estremezca.
Ya no hay silencio, la vida de mi casa atraviesa mis tímpanos. Tampoco hay oscuridad, los rayos de sol pelean con mis párpados para llegar a mis ojos. No, lo intento todo para evitarlo, no quiero despertar. El sueño ha sido hermoso y plácido, demasiado hermoso para ser real, demasiado como para abandonarlo. Desearía no haber despertado, no haber dejado mi mundo perfecto de sueños y felicidad, tan dulce, tan apacible.

Por fin abro los ojos, me cuesta acostumbrarme a la realidad, me obligo a aceptar que las ultimas imágenes de mi mente son una gran mentira y que ahora tengo que luchar contra el mundo real.
Le levanto, desisto de vestirme y me dirijo al lavabo donde me lavo la cara con agua fría como el hielo, evito mirarme al espejo.
Tengo miedo de lo que pueda ver cuando levante la cara, tengo miedo de verme a mi misma. Lucho contra mi temor.
Descubro mis cambios. Han aparecido numerosas arrugas en mi frente, signo de constante preocupación, una es ya permanente entre ceja y ceja. Sombras azuladas por debajo de mis ojos descubren mi cansancio, mis mejillas han perdido el rubor, mis piel es pálida y seca, mis labios curvados hacia abajo y mis ojos vacíos y tristes, sin ánimo, sin fuerzas, sin deseos de continuar.
Cepillo mis cabellos rubios y finos, totalmente lisos cayendo por mi espalda y por mi pecho.
Echo una ojeada a mi cuerpo, y sigo sin entender cómo es posible que ellos lo deseen, mi pecho es pequeño, mis caderas anchas, no encuentro nada en mi apetecible.

Y aún así, han estado divirtiéndose conmigo, han intentado jugar conmigo y mis sentimientos, me han querido usar como a un objeto. Me han envejecido, hace tiempo ya que perdí la infancia, ya estaba perdiendo la adolescencia, pero ahora ellos han echo que me pierda a mi misma, no me reconozco al espejo. Busco a la joven que algún día fui, busco a la chica de 17 años que debería devolverme la mirada y solo encuentro una chica mayor, demasiado mayor para su edad pero demasiado joven para ser adulta, una persona cansada de todo, se la risa, de las lágrimas, de correr y caminar, de buscar y que la busquen, de necesitar y que la necesiten, de vivir y estar muriendo poco a poco.
Siento miedo, terror, porque ya no se quién soy, desconozco absolutamente qué deseo, qué camino seguir, y dejarse llevar es una frase que suena demasiado bien. Dejarse llevar, algo tan temido y deseado, porque es lo único que querría hacer pero le está prohibido. Soy incapaz, tanto tiempo reprimiendo mis sentimientos y emociones, tanto tiempo mostrando la mascara, levantando la muralla que rodea mi corazón y ahora todo se ha derrumbado, estoy indefensa.
Quiero decirles todo lo que siento y deseo, quiero volver a ser yo misma, o tal vez una yo misma nueva, quiero aprender tantas cosas nuevas, quiero que la risa brote de mi garganta, quiero volver a enamorar con la mirada, quiero que mi corazón vuelva a latir cuando mis ojos le encuentren, quiero aprender a dejarme llevar...

lunes, 29 de junio de 2009

Pedazos de susurros


De nuevo han vuelto, no cesan, hablan y hablan, es un murmullo constante e indescifrable. Un zumbido que tapona mis oídos y me impide escuchar el mundo real. De nuevo...han vuelto las voces de mi cabeza.

La mayoría son simples siseos, pero de pronto percibo alguna subida te tono. Son voces tanto masculinas como femeninas, voces furiosas, alegres, tristes, tranquilas, aburridas, estresadas, ansiosas, lujuriosas... cualquier cosa. En ocasiones ni siquiera se distingue que tipo de voz es, a veces solo noto una emoción, sin llegar a entender qué dice, otras veces son claras y potentes, tanto que casi no puedo escuchar ni mi propio pensamiento. Temo volverme loca. No se lo que digo, ya estoy loca.


****************


Muchas gracias por leer el fragmento del lo que espero se convierta en una buena historia, estoy comenzando aun a escribir en serio, por estudios y trabajo no puedo dedicarme mucho a ello, pero me gustaría pediros vuestra colaboración, así vosotros también os convertiríais en escritores. Dejad cualquier comentario q creáis me pueda ayudar a escribir mejor, correcciones, ideas para la historia, cualquier cosa. Muchas gracias.